
John Wayne no solo interpretó a héroes estadounidenses: se convirtió en uno en el imaginario colectivo. Nacido lejos de Hollywood, superó los fracasos del inicio de su carrera, construyó un imperio de westerns y se transformó en un símbolo de firmeza y rudeza. Pero detrás de cámara, su vida fue más complicada: tres matrimonios, siete hijos, cruzadas políticas, entrevistas explosivas, batallas contra el cáncer y momentos de furia tras bambalinas. Desde su consagración como estrella hasta la polémica cultural, su historia no trata solo de la fama: trata del poder, del mito y del precio de convertirse en un ícono.
