#13: Un intento más
A la mañana siguiente, Maya le ofreció a Tully un trozo de pescado más pequeño y blando. Esperaba que fuera más fácil de tragar si el tiburón tenía la boca adolorida. Tully se acercó a la comida. Por un momento, pareció estar listo para tomarla.

Entonces su cuerpo se tensó. Tully se alejó y volvió a apretar el vientre contra la arena. Esa reacción cambió lo que Maya pensaba. Quizás el problema no estaba en la boca del tiburón. Podía encontrarse más adentro.
